23 de abril de 2011

Claridad

Efectivamente estaba equivocada. El tiempo pasó y me dejó una visión de claridad que ha disipado todos mis temores, temores sin fundamento como bien me has hecho entender.

Paradojas de la vida de las que no somos totalmente conscientes: cuando eras pequeño yo tenía que sacarte de los temores de niño que te acosaban, figuras fantasmagóricas que se colaban de noche en tu cuarto y te robaban el sueño.

Ahora, sois tú y tu madurez los que me sacan a mí de los míos.

Imagen de Aquí

2 de abril de 2011

Café


 
No termina de clarear del todo el día; las brumas emploman la mañana y el cielo permanece escondido sobre una capa mortecina y plomiza que lo opaca. 
Hay atisbos en puntos extremos, de un intento de abrirse camino entre la blanca espesura. Vana pretensión, todo permanece obtuso.
Se ven perladas las hojas amarillentas del avellano, gotean las trompetas de la dátura y se humedece la yerba ante la neblina que osa cada vez más rozar el suelo.


Salgo y te llamo para compartir juntos una humeante taza de café, pero no estás. Ahora ya hay alguien que me sustituye.

Has crecido.


Foto de Aquí

12 de marzo de 2011

Al Mar

Un día fuimos al mar. Tu Mar.

La salinidad se impregnaba en tu carita, en tus labios, por impulso de la brisa,que traía consigo gotas saladas arrastradas por el viento.
Regordetes tus piececitos corrían sin impedimentos por la húmeda arena camino del agua.
Salpicaban las olas. Las mirábamos llegar coronadas de espuma blanca semejando puntillas de chantillí tejida s por manos primorosas.
Se acercaba el agua a tus pies, más al punto de rozarlos se alejaba de nuevo.

- ¡Se va Mami, se va! No quiere jugar conmigo.
- Claro que si Tesoro, no se va, es que retrocede por efecto de las mareas.
- ¿Qué son las mareas? ¿Agua?
- Las mareas son las fuerzas de la naturaleza que ejercen sobre el agua. Lo mismos que tus manitas cuando manejan la marioneta.

Tú te quedaste pensativo, mirando hacia el alto azul del cielo cruzado por una rezagada gaviota, pequeño aún para comprender determinadas leyes.

- Pero no quiero que se vaya Mami, quiero meter los pies en el agua.
- Vamos 

Y cogidos de la mano te acerqué aún más a la orilla hasta que las olas, blanco algodón de feria, inundaron tus piececitos y los cubrieron de espumillón.
Tu respiración se hizo entrecortada por momentos.

- Está fría.
- Claro Cielo, el agua del mar es fría.

Y yo insistía para que te metieras más adentro, para que tu cuerpecito quedara bañado por la magia de la salinidad del mar. 

- Vamos hacia dentro

Ola traviesa la que te cubrió por completo, dejando tu boquita de par en par como un gorrión pidiendo su alimento, y tus ojitos abiertos, coronadas tus pestañas de perlitas de mar.
Un puchero adornó tu semblante.
Yo te tomé amorosamente entre mis brazos, cubierto entre suaves risos de felpa y te alejé de la orilla.

- Ven, vamos a hacer el castillo del dragón con la arena.

Y tu expresión cambió por completo.

Imagen de Aquí

21 de febrero de 2011

Campamento

Por unos días estuviste fuera, de campamento en la otra punta del país. Abrupta cordillera, serpenteantes montañas, umbríos refugios de bosque serían tu morada por un pequeño periodo de tiempo.
Ibas solo. Pequeño aún, infantil como para ser independiente, tendrías que enfrentarte a la vida que se te presentaba como si tuvieras la madurez que te faltaba.
Fue lo que tú pediste, lo que se te concedió.

Sin embargo, tu respuesta a la situación nos dejó a todos consternados. Desde el primer momento de la separación tomaste por tu cuenta autonomía propia para hacer y deshacer, actuar, decidir…
En un chasquido rompiste todo atisbo de relación. No llamabas, no respondías al teléfono, no contestabas la correspondencia.

La organización tenía terminantemente prohibido las llamadas al centro. No nos podíamos comunicar contigo.
La angustia me podía, el no saber, el desconocer, la incertidumbre… 
Un día me revelé contra las normas y realicé una llamada. Expuse mi preocupación y en un instante me comunicaron contigo. Tenías bronquitis, conjuntivitis por bañarte con los ojos abiertos en el agua clorada de la piscina, y casi habías dejado de comer.
Los responsables no sabían que desconocíamos estos hechos, ellos tenían la certeza de que tú te comunicabas con nosotros mediante el móvil.

La pesada losa cayó sobre mí cuando fui consciente de la cruda realidad.

Eras tú el que no quería comunicarte con nosotros.

Ese fue el primer episodio que me hizo consciente de nuestra inevitable separación.


Foto de Aquí

10 de noviembre de 2010

Abeja

Caminábamos por un camino recto que empezó a estrecharse. Tú te asiste de mi mano dejando por unos momentos tu desenfrenado trotecillo delante de mí. El camino se estrechaba tanto que parecía que los pinos iban a juntarse. Matas anónimas crecían entre los troncos, a veces con florecillas blancas o azules, pequeñas y casi perdida en la maleza, en las agujas secas de los pinos que formaban una gruesa alfombra.

¿Estamos lejos de casa mami?

No tesoro, casa está a tan sólo unos pasos. Estamos en el camino que hay detrás de ella.

Y tú volviste a soltarte de mi mano. Miraste al cielo y lo encontraste claro y limpio, pero ese cielo desapareció de tu vista borrado por las ramas que se cruzaban formando una tupida bóveda.
A mí me pareció como el si el tiempo se hubiera detenido manteniéndonos a los dos unidos en una grata complicidad.

Fue entonces cuando zumbó una abeja junto a tu oído y tú diste un repentino salto hacia detrás refugiándote en mi regazo.

No pasa nada Tesoro

Tú mantenías la carita escondida contra mi cuerpo. La abeja se alejó siguiendo impávida su camino.
No te hará daño si tú no se lo haces a ella. Como en la vida de las personas, no debemos hacer daño si no queremos que nos lo hagan.

¿Sí mami?

Sí, Tesoro.

El camino se retorció caprichosamente y nosotros decidimos regresar a casa. La tarde descendía vertiginosamente a pesar de ser primavera.

Foto de Aquí

8 de octubre de 2010

Pollito


“Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
que esté comiendo un barquillo;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;…”
(Gloria Fuertes)

… Y entonces comenzábamos a dibujar a un niño afín a la descripción del poema.
Corrían tus manitas regordetas por inmaculada hoja de papel, sosteniendo a cada trazo un lápiz de fuerte color y mis ojos corrían detrás de ellos sin perder detalle de lo que plasmabas.
Revolotean en mi mente aquellos momentos que compartíamos unidos, llegan hasta mí en cálidas oleadas colmadas de satisfacción y a la vez de nostalgia. Tantas cosas que emprender, tantas cosas que compartir juntos, tantas cosas que enseñarte…
Vamos a leer otro – decías –
A pesar de que tú aún no sabías leer.

Y yo tomaba de nuevo el libro de Gloria Fuertes para niños …

“El pollito Miope nació con gafas.
Nada más salir del huevo tropezó y se las rompió (las gafas).
Sus hermanos y otros pollos de los alrededores
eran traviesos,
plumas tiesas
y alborotadores.”
(Gloria Fuertes)

Y tú comenzabas a hacer pucheros porque sentías pena por el pollito.

Fuera, comenzaba a declinar la tarde.

Imagen de Aquí

12 de agosto de 2010

Caracol

Hoy, quizás por primera vez, he sabido meterme dentro de tu piel y al menos creer sentir lo que tú sientes. Un cúmulo de sentimientos se ha apoderado de mí, sentimientos revueltos e incluso contradictorios, pero sobre todo de comprensión y culpabilidad.

No he sabido. Realmente nunca he sabido (y desgraciadamente jamás sabré), contar hasta diez antes de actuar o reaccionar. Demasiado impulsiva, demasiado pasional, demasiado inconsciente.
Cuanto me duele el daño que te hago y el que he podido hacerte; cuanto desearía poder pedirte ese perdón que tanto deseo y necesito. Pero sé que tú eres ahora inaccesible a ello. Como un caracol asustado te has escondido en tu concha y segura estoy que ninguno de mis intentos llegará a buen puerto.

Ahora te siento como aquel adolescente al que no era capaz de llegar. Tú has puesto mucho más que yo en esto, has sido tú el que dio el primer paso hacia el acercamiento.
Yo lo he tirado todo por la borda.

Foto de Aquí
2009 Marrón Dorado - Powered by Blogger
Blogger Templates by Deluxe Templates
Wordpress theme by Dirty Blue